Simone Rocha Primavera Verano 2026

Simone Rocha Primavera Verano 2026 “Niña de nadie”. Historia de Eleonora de Gray, editora jefe de RUNWAY REVISTA. Foto cortesía: Simone Rocha.

Simone Rocha fijó su última colección Primavera/Verano 2026 en la melodía de la inevitabilidad. Una frase cargada de resignación e ironía se convirtió en el telón de fondo de prendas que parecían deliberadamente atrapadas entre generaciones: prendas que una madre podría apreciar más que su hija, pero que, bajo la dirección de Rocha, se negaron a quedarse estancadas en la nostalgia.

El brillo se aplicó casi indiscriminadamente, como para demostrar que el glamour puede ser a la vez obligatorio y ligeramente absurdo. Lentejuelas, detalles de cristal y transparencias redefinieron siluetas familiares, exigiendo ser observadas incluso cuando no pedían ser apreciadas. Rocha, que nunca fue minimalista, se inclinó hacia el exceso con pulso firme.

Sus fundamentos estaban presentes, el andamiaje arquitectónico habitual de su lenguaje: miriñaques que moldeaban el cuerpo, ropa interior expuesta al revés, como para recordarnos que la elegancia siempre está a medias, pliegues de satén plegados con delicadeza y desafío. Había una tensión deliberada: los códigos de la dama, pero cortados con los ángulos incómodos de quien se niega a convertirse en una.

En el centro de la colección se encontraba un curioso juego de roles. La joven, tomando prestado del armario de su madre —las faldas demasiado largas, los zapatos ligeramente grandes—, se convierte en la protagonista. El efecto no era parodia, sino provocación: una representación de la feminidad escenificada de una manera que provocaba más que obedecía. La propia Rocha lo describió como «extrañamente elegante», un coqueteo con la gracia que elude deliberadamente los estereotipos.

El resultado fue un estudio sobre la provocación emocional. La ropa no se conformaba con adornar el cuerpo; ponía a prueba al espectador, incitaba al sentimentalismo, cuestionaba si la dulzura podía coexistir con la ironía. La mujer —o niña— de Rocha no encaja perfectamente en una caja cultural. Juega con ella, la mantiene a distancia y la deja brillar bajo la luz antes de desecharla por algo más extraño.

Simone Rocha Primavera/Verano 2026 no intentó resolver las contradicciones. Las escenificó, miriñaque tras miriñaque, destello tras destello, hasta que... runway Comenzó a tratar menos de la ropa y más del territorio incómodo entre la memoria, el deseo y el desempeño.

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Publicado desde la ciudad de Westminster, Pimlico, Reino Unido.