Revelación de Versace

Versace presenta «Tiempo, Mito y Elegancia». Historia de RUNWAY REVISTA. Foto cortesía de Versace.

Versace nació en 1978 con la visión de Gianni Versace de una casa donde la moda no solo vistiera el cuerpo, sino que también contara historias: historias de Roma, de mitos, de eternidad. La Medusa, elegida como su emblema, simbolizaba un encanto tan poderoso que podía detener el tiempo. Para la década de 1990, esta mitología se extendió naturalmente a los relojes, donde el lenguaje de Versace —ornamentación, arquitectura y diseño audaz— podía enmarcar la medida misma de las horas y los minutos.

Los nuevos relojes Versace no son simples instrumentos; son arquitecturas en miniatura para la muñeca. Inspirados en la simetría de los templos romanos, los mapas celestes y la gracia escultórica de la antigüedad, cada pieza transforma la cronometración en arte para llevar. El familiar motivo de Greca se convierte en una frontera entre mundos —pasado y presente, mito y modernidad—, mientras que Medusa aparece como guardiana de las horas.

Entre la colección, Revelación de Versace Se erige como joya y reloj a la vez. Su caja cuadrada oculta la esfera bajo una cabeza de Medusa tridimensional, que se abre con un gesto tan fluido como un pasadizo secreto en un palacio romano. No se trata solo de dar la hora, sino de revelarla, como si las horas mismas fueran tesoros por descubrir.

En el universo de Versace, el tiempo nunca es ordinario. Está esculpido, adornado y es eterno, como la propia Roma.